Desde muy temprano, la cancha comenzó a llenarse de risas, movimiento y recuerdos. En la mañana, niños, jóvenes y adultos se reunieron para revivir aquellos juegos que han pasado de generación en generación. Así inició el Día de la Cultura Salgareña, una jornada dedicada a honrar nuestras raíces y a compartir lo que nos identifica como comunidad.
Entre trompos, bolitas, saltos de cuerda, carreras y juegos tradicionales, la mañana se convirtió en un viaje al pasado. Los más pequeños descubrieron formas de diversión que no necesitan pantallas, mientras los mayores compartieron historias y enseñaron con orgullo cómo se jugaba “en sus tiempos”. Cada juego fue una oportunidad para aprender, convivir y fortalecer el sentido de pertenencia por nuestra tierra.
Cuando cayó la noche, la cultura tomó el escenario. La música, la danza, las muestras artísticas y las expresiones locales llenaron el ambiente de emoción y orgullo salgareño. Familias enteras se reunieron para disfrutar del talento de la comunidad y celebrar nuestras tradiciones vivas. Al finalizar el día, quedó la certeza de que la cultura no solo se recuerda, se vive y se transmite, y que encuentros como este mantienen viva la identidad de Salgar.